En los 80’s fui niña pero no
estúpida, a diferencia de otros yo si
recuerdo los conocidos paros de Sendero Luminoso en que éstos amenazaban con
tomar Lima; eso sin contar lo que ya se vivía en ciudades como Ayacucho. Si tú alucinas que recién con Tarata se vivió el terrorismo en el Perú, nada más fuera de la realidad darling. A continuación resumo brevemente
los principales hechos de aquella pesadilla:
1)1980-1985: El entonces presidente “Belaunde honestidad” (si, ese que siempre homenajean) subestimó los primeros atentados diciendo que eran simples abigeos.
2)1985-1990: Los terroristas en provincias sobre
todo en la sierra central ya habían acabado con muchas vidas y tomado el poder
de muchas comunidades. En Lima, sufríamos de apagones y coches bombas sólo en
algunas zonas. Nuestro presidente un joven Alan García sólo atinaba a cercar la
Plaza de Armas y llenarlas de cachacos, nadie podía ingresar con carro a Lima
cuadrada a partir de cierta hora y el toque de queda era el pan de cada día. El
3 de junio de 1989 se perpetró el ataque terrorista contra el ómnibus de la
escolta presidencial Húsares de Junín, en el que murieron seis soldados y un
policía. Más tarde se precisó que los terroristas que asesinaron a los Húsares
de Junín se disfrazaron de basureros con ayuda de infiltrados en el sindicato
de obreros de la municipalidad de Lima que les dieron los uniformes y carros
recolectores.
3)1991: El 3 de noviembre el Grupo Colina ingresó a un solar ubicado en el jirón Huanta en Lima y asesinó a catorce personas, incluyendo un niño de ocho años, la más tarde conocida como Masacre de Barrios Altos. Durante ese tiempo, se afirmó que las personas ejecutadas extrajudicialmente aquella vez eran inocentes, y que se les ejecutó como parte de una represión indiscriminada con la que el estado quiso aterrar a la población, nada más falso pues según testimonio clave, todos los ejecutados, excepto el niño fallecido accidentalmente, eran los terroristas que planificaron el atentado contra los Húsares de Junín.
4)1992: El año detonante sobresale el asesinato de la dirigente vecinal de Villa El Salvador María
Elena Moyano, ejecutado el 15 de febrero mientras la dirigente concurría a una
fiesta comunal de su distrito. Sendero Luminoso tenía a Lima en la mira, los coches
bomba eran cada día más potentes y destructivos. Todo esto pasaba desapercibido
por una clase media alta que vivía en su nube hasta que el 16 de julio en el
que una gran explosión ocurrió en la calle Tarata en el distrito de Miraflores
dejando más de 25 muertos y más de 300 damnificados (muchos de por vida). El 18
de julio, el Grupo Colina, asesinó a estudiantes en la Universidad Enrique
Guzmán y Valle(La Cantuta), por ser ellos los presuntos responsables del
atentado ocurrido 2 días antes. En Lima ya estábamos aterrorizados, no sabíamos
si regresaríamos con vida a nuestras casas al final de cada día. Gracias a un
eficaz servicio de inteligencia y sobre todo a un decidido presidente Fujimori,
el 12 de setiembre el cabecilla terrorista Abimael Guzmán y la cúpula de
Sendero Luminoso fueron capturados. Ese arresto debilitó notoriamente el
accionar del grupo subversivo.
Durante los siguientes años, una oposición resentida se encargó de desprestigiar el gobierno del presidente Alberto Fujimori con mucho éxito. Las acusaciones por supuesta violación de derechos humanos no se hicieron esperar. Hoy muchos creen que el terrorismo es una especie de leyenda, algo así como la Compañía Bananera y Macondo de "Cien años de soledad".

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